A Javier, compañero, padre, hijo, tío, hermano, amigo... que nos dejó dibujada en el cielo, tatuada en el alma, su sonrisa. Para siempre. "Me alejo como el aire, sacudo mi bucle blanco en el sol fugitivo. Vierto mi carne en remolinos, y la dejo arrastrar por la mueca del encaje. Me entrego, a mí mismo, al barro, para brotar en la hierba que amo. Si me necesitas, búscame en la suela de tus botas. (.............................) No desfallezcas si no me encuentras pronto. Si no estoy junto a tí, sigue buscando. En algún lugar te estaré esperando." W.Whitman

Comentarios
La foto es preciosa, fascinante, hipnotizante, tierna,... Me ha recordado por un momento a la casa de mis abuelos, con aquellas cortinas y me he sentido feliz.
Gracias, artista ;)
Es un tópico, sí, pero todos los caminos, incluso los más largos, se hacen con pasos pequeños, un pie tras otro. Intentar abarcar más, solamente puede lastimarnos y frustarnos.
Reconocer que tenemos límites y que posiblemente no consigamos todo lo que queremos, no nos impedirá seguir soñando y deseando.
No podemos renunciar a vivir nuestra propia vida porque entonces tendríamos muy poco que ofrecer a los demás.
Eres muy grande Mamen, mucho!!