Donde habite el olvido, En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
Luis Cernuda
3 comentarios:
Otra foto que me deja clavada sin poder apartar los ojos de esos ojos.
Y Cernuda!
Y Mamen!
Y Gracias ;)
Hala, se borró. No me deja publicar mi comentario...jajaaaa! No recuerdo la contraseña. Por qué me pide contraseña?! Desastre!!!
Besos con mi nombre ;)
Es uno de los poemas que más me gustan de Luis Cerduna, Mamen y además muy bien combinada la imagen y el texto.
PD: Guapa que yo no te borro los mensajes, es que tu fuerte no es la informatica jeje, además tu mismo lo reconoces en el mensaje anterior.
Besos guapa.
Publicar un comentario en la entrada